viernes, 21 de agosto de 2015

Hombres Espíritu (Viajes de Contacto Divino)

Como dicen en mi tierra: "Antes que nada o primero que todo" quiero ser parte del sentido de agradecimiento que todos hemos sentido este fin de semana en el viaje al valle de Ongamira, el cual desde el día de preparación más allá de ser un proceso muy fuerte, vimos la necesidad de adentrarnos en un proceso de conexión y purificación interna para llevar a cabo la tarea.

El día domingo cuando salimos de viaje a pesar de los contratiempos y los primeros problemas que se presentaron pudimos armonizarnos y llegar a un buen nivel de conexión con el todo. Fue recordar el sonido original por medio de la conexión con los árboles, la danza, entre un hermoso paraje un poco oculto de las miradas lo que nos llevó de nuevo a sentirnos uno parte de los otros; unidos como una sola fuerza.

Las miradas de todos se iluminaron y un silencio broto de todos, como que no era necesario hablar por un rato, todos estábamos inundados por una quietud y una luz en los rostros. Luego vino el ascenso, con una pendiente del 70% nos dispusimos con una fuerza que no era física a subir el cerro.

No fue una prueba subir esa ladera, más bien fue una forma de encontrarnos con nuestra propia fuerza, se notó en todos que había una disposición más allá de la fuerza bruta para llegar hasta esa altura, sino más bien un espíritu, un poder que viene desde dentro el que nos llevaba arriba.

Todo el proceso fue una preparación para el encuentro. Hasta las ultimas pruebas del camino, el enfrentarse al miedo y sentirlo en uno mismo, el reconocer donde estaba, el sentir el corazón y nuestro ser, la unidad, la gracia.

Luego en la montaña nos dispusimos a la última parte de la travesía, el contacto con los Hombres Espíritu. Allí estaban enfrente a nosotros, sus presencias alrededor de nuestro circulo, comunicándose de cualquier manera con el grupo. Otros se dieron cuenta que ya más de una vez habían sentido esas fuerzas en su vida. Parecía que estaban allí aguardándonos, reconociéndonos.

Uno y muchos mensajes llegaron al grupo, respuestas que necesitaban comprender, es como iniciar un camino.

El más importante de todos fue el que me está llevando a escribir estas palabras y es que se están abriendo las puertas para que su mensaje llegue a todas las personas. 

Ellos hablan de una conexión como un cordón umbilical con el cielo, hablan de la unidad entre las personas y conocer su fuerza.

Que estamos en un momento crucial del camino, que es simplemente recordar esas sensaciones, que han estado desde que somos niños y sentir que a pesar que en ciertos momentos hay una presencia que nos ha acompañado, y esta allí por una razón, esa razón es la de recordarnos quienes somos más allá de todas esas vestiduras culturales y mostrarnos quienes somos en esencia.

Saludos a todos y esperamos desde este espacio que este mensaje llegue a todos los que necesiten encontrar ese lugar en si mismo, no importando donde estén allí estarán los Hombres Espíritu para que puedan dar un paso más allá...

Desde aquí hacemos extensivo el agradecimiento a todos y cada uno de los participantes de estas experiencias.

Albert y Sole


martes, 18 de agosto de 2015

Conexión Espiritual




¿Por qué para el chaman es tan importante conocer el plano espiritual?

Recuerdo en mi infancia tenía la costumbre de sentarme frente a los árboles a escuchar el sonido del viento cuando movía las ramas de los árboles. Podía estar largos ratos contemplando su danza. Cada tanto llegaba a los estados de no mente, y una simple sensación de estar sin pensamiento. Casi parecía levitar ya que la sensación de mi cuerpo se reducía a casi ni sentirlo y luego entre la copa del árbol aparecía una mágica sensación que había algo más allá, como otro plano que se acercaba a este.

Me invadía una sensación muy fuerte en el corazón, como un canto interno, muy dulce, muy lleno...

Aunque lo tomaba quizás como un juego en ese momento luego me di cuenta que era la entrada al otro plano.

Quizás cualquiera de ustedes se puede preguntar:

y esto para qué sirve?

Allí vamos...

Esta sensación de conexión profunda con el espíritu se siente como una certeza y da felicidad en el corazón, como una profunda alegría, como si te encontraras con una persona que te hace sentir mucho bienestar.

Uno cuando conecta con lo más profundo del espíritu se da cuenta que todas las manifestaciones están estrechamente conectadas a esa sensación de fuente o de espíritu.

Hay un momento que es tan frecuente esa conexión con la fuente que uno la puede ver en cada persona. Así nos damos cuenta cuando su manifestación se acerca a si mismo o está muy lejos. Esa sensación entonces es como una guía interna para determinar que tan lejos estamos de nosotros o cerca.

Así que si en algún momento sientes ese vacío o estado de desconexión en tu vida, simplemente se debe a que no reconoces ese lenguaje dentro de ti, quizás sean las experiencias o el norte que tiene tu vida que no esté respetando lo que tu corazón realmente necesita. 

El aprender a reconocer esa sensación es posible para todas las personas y los caminos son muchos, es el mejor mensaje que da la conexión con el otro plano. El saber que gracias a ese estado uno puede encontrar esa guía que necesita para que la vida tenga real significado.

Comprender que las experiencias tienen un sentido espiritual y divino para cada uno de nosotros.

Entonces podríamos definir como conexión espiritual a ese estado de profunda conexión con el Todo o con la esencia de las cosas que al mismo tiempo nos permite reconocer lo más profundo en nosotros.

De allí proviene la consciencia del lenguaje de la vida que nos alimenta y al mismo tiempo proviene ese estado de conexión.

Así cada experiencia se vuelve espiritual, no porque permaneces en ese estado de plenitud, sino porque como ya lo conoces viene luego de cada experiencia un proceso de saborear, de encontrar la relación entre ese lenguaje espiritual y lo que vives, hasta que lo puedes digerir y llegas de nuevo a ese estado de plenitud.

Este concepto es importante de definir porque muchos que practican algún tipo de camino piensan o consideran que nada más es espiritual esa conexión, con esa fuerza muchas veces externa que genera una sensación de jubilo o plenitud, esa conexión con todo, pero no se pueden reconocer a si mismos en las conexiones espirituales entonces permanece como algo que sucede sólo hacia afuera.

Otro por medio de prácticas como la meditación encuentran esa luz interna y sienten un estado de conexión con su ser, pero no lo pueden llevar a la vida cotidiana.

Y otros simplemente viven ilusionando llegar a ese estado, pero en realidad solo se enajenan de su realidad e incluso pierden sentido de contexto, hasta de si mismos.

Como dice el dicho, todos los caminos llegan al mismo punto, lo importante es saber donde estamos y saber que parte nos falta por transitar para completar esa conexión espiritual y llevarla a la vida cotidiana.

Con esto queremos instar a seguir el camino y superar las limitaciones...

Saludos desde el corazón para todos


lunes, 17 de agosto de 2015

Las relaciones de pareja y profesionales

Hola un gusto de nuevo saludarles.

Hace un tiempo atrás escribimos una entrada que la nombramos en la bienvenida que habla cuando esperamos la llegada de una nueva alma al mundo y buscamos integrarla en nuestra consciencia, describimos un poco de sus procesos, pero dejamos para después trabajar el tema de las relaciones de pareja.

Bueno ese momento ha llegado ahora... 

Es complejo describir todos los procesos que podemos tener en el momento que aparece una persona en nuestra vida, cuando nos enamoramos y todo lo que puede pasar dentro de nosotros y a diferencia de un niño, este proceso más tiene que ver con lo que esperamos afuera. Obviamente que también mueve mucho de nosotros como personas.

Hay algo importante que sucede en nosotros en el tiempo de la niñez y adolescencia aprendemos un mecanismo de evasión de la realidad, generalmente uno debe de reconocer que fue lo que más careció en ese tiempo, si de afecto, atención, sensación de inclusión, luego tratar de observar de que uno quiere escapar, del ambiente de la familia, así uno va a poder ir definiendo que es lo que espera del otro, que le saca de si mismo para trabajar y reconocer.

O sea que, por un lado, uno espera en una pareja le compense eso que no le dieron en la infancia, eso genera apego y el anti-apego o sensación de desapego, pero en el se encierra una sensación de no querer acercarse profundamente a una persona por el miedo a que después esta le genere apego. O en todo caso este fenómeno puede generar rechazo y es que nadie se te acerque más allá de tus propias limitaciones. No se permiten sentir en este caso al otro y darle espacio a la conexión profunda.

La idea es dejar por un momento esa sensación del otro, que se relaciona a la de escapar de si mismos y nos vamos a enfocar en nosotros mismos, vamos a identificar esas sensaciones en nuestro propio cuerpo, esto también lo podemos realizar no solo con una pareja sino también con un compañero de trabajo o alguien que vemos constantemente, el/la cual nos mueve cosas internas.

Para eso uno de los caminos más fáciles si es una pareja o alguien que es muy importante para nosotros, en cuanto que sentimos que nos afecta mucho su presencia, es por medio de la conexión con el corazón, sentir esa fuerza que nos conecta con el otro, pero en vez de hacer énfasis de incorporar su presencia a la nuestra, lo que vamos a hacer es identificar que tanto salimos de nosotros mismos cuando está enfrente de nosotros, que tanto dejamos de registrar nuestro propio cuerpo. Buscamos esos lugares donde sentimos ausencia de si mismo.

Una vez identificando esos lugares, vamos a tratar de acordarnos que procesos hemos vivido en relación a ese estado, por ejemplo si al vivir esos estados de ausencia por la falta de apoyo o cariño, o cualquier aspecto sentimos enojo con nuestros padres, o con el mismo proceso de sociabilización o por lo contrario nos alejamos de ellos y así vamos reconociendo cada emoción por su naturaleza y lo que vamos adquiriendo con este proceso es la capacidad de reconciliarnos y volver a tener un contacto con uno mismo.

Así luego vuelve a conectarte con esa persona y ve reconociendo como te vas sintiendo con ella, si tienes menos conflictos contigo en relación a sentir su presencia o si todavía necesitas ir reconciliándote más. Este proceso muchas veces puede tardar un buen tiempo en la autosanación pero es muy importante realizarlo, ya que hace que sintamos que podemos generar una relación más sana con los que nos rodean, aprendiendo del vinculo día a día.

Hay algunos puntos de los cuales más adelante vamos a trabajar más precisamente para ir haciendo estos procesos vamos a hablar de 2 prácticas que van a parecer un tanto diferentes pero que tienen mucha relación, por un lado el contacto con los árboles que nos va a dar un sentido de equilibrio e identificación y por otro las regresiones, que nos van a permitir realizar de forma adecuada estos procesos internos de reconciliación.



jueves, 13 de agosto de 2015

La Conexión con los Árboles

Hoy Justo recordaba que hace 4 años atrás salió a la luz El sendero de la vida, el cual es mi primer libro, este contiene una compilación de prácticas con un sentido lógico para el desarrollo interior y aprender a desarrollar las potencialidades.

Ya desde hace un año atrás surgió otro reto, el cual tiene que ver con hacer un libro, bueno en realidad la primera idea no era un libro, sino un manual para los que han estado aprendiendo Sanación en los talleres y encuentros, asi podían tener un material de respaldo para poder trabajar y recordar un poco el orden de las prácticas.


Como base general siempre hemos tratado que el trabajo sea mucho más práctico que teórico e ir generando una conexión y afianzamiento en el cuerpo. Pero el proyecto con el tiempo fue creciendo y fueron cada vez entrando más aspectos, ideas, pero sobre todo la experiencia e incertidumbre las de las personas, han hecho que tratara de ir evacuando cada una de las preguntas, incapacidades y otros aspectos.


Ahora está en proceso de revisión y ya pronto estará "terminado".


Digo terminado entre comillas, ya que creo que ese trabajo no va a terminar, quizás de allí vengan otros libros, escritos, preguntas, experiencias, relatos.


En ese proceso de ir revisando, compartiendo con otros y escuchar sus palabras de lo que era el trabajo nos dimos cuenta de la necesidad de incluir prácticas que tienen que ver con la conexión con los árboles, ¿Por qué de esto?


Algo que en los grupos de trabajo había quedado bien evidenciado es que generalmente en nuestra sociedad no vemos los aspectos como algo conjunto, sino como partes que muchas veces parecen aisladas y no tenemos la sensación de esa conexión completa entre todo lo que existe, así que una de las soluciones a esto fue incorporar prácticas con los árboles. ellos nos enseñan este proceso.


Así que bueno hoy queremos compartir este pequeño fragmente del libro de sanación con el fin de que puedan muchos introducirse en la conexión con los árboles.




Primeras Prácticas
Tomemos éste trabajo como una aventura o un viaje para descubrirnos. Así como hablamos de mapas anteriormente este será un mapa, pero ya no tanto de un lugar sino de experiencias, es una travesía constante por el mundo de las experiencias que espero la puedan disfrutar.
Vamos a empezar haciendo un poco de contacto con nosotros, por tanto sentiremos la respiración desde la nariz y el pasaje hacia los pulmones. Tomando cada vez más contacto perceptual con ellos según el movimiento en la inhalación y la exhalación.
De a poco iremos tomando consciencia del corazón hasta que aparezca el calor interno que nos hace suspirar y nos da la certeza de vida en el interior de nosotros.
Al lograr esto trasmitiremos esa sensación hacia las extremidades, haciendo que inerve con ello todo nuestro cuerpo. De a poco fijaremos la atención de la energía en nuestras manos y si necesitamos familiarizarnos un poco con ella podemos jugar a hacer una esfera conteniéndola con ambas manos.
Con la respiración buscaremos generar un flujo entre el pecho y las manos de manera que esa fuerza al inhalar se desplace de las manos al pecho y en dirección contraria al exhalar.
¡Oh, se me olvidó mencionar algo importante!!! Es preferible hacer este ejercicio en un lugar al aire libre y cerca de árboles. El porque es importante esto lo vamos a ver en el siguiente paso.
Una vez lograda esa sensación nos acercaremos a un árbol, alguno por el cual sintamos afinidad o que tenga una presencia interesante (imponente), y llevaremos las manos al tronco con el fin de generar esa sensación de respirar la energía, de generar ese dar y recibir.
Por medio de las manos vamos a respirar la energía del árbol y llevarla al centro del pecho y desde allí vamos a reconocer que se siente dentro de nosotros mismos.
Es normal que más de alguno al hacer este ejercicio se emocione y sienta ternura o incluso llegue al llanto, no tanto por tristeza sino por agradecimiento o conexión.
Pero también es cierto que otros no quieren soltarse y generar la conexión con el árbol. La intención del ejercicio es reconocer y soltar las resistencias en el dar y recibir y asemejarse a la fluidez que tienen los árboles.
alb001Ellos por lo generar dan y reciben sin condiciones ni limitaciones, en ellos hay una pureza parecida a la de un bebé. Obviamente no es recomendable hacerlo con un árbol que esté muy enfermo o ya muerto, las sensaciones van a distar mucho de está que he descripto.
Ahora nos vamos a ir familiarizando con la sensación y el siguiente paso es repetirlo varias veces, con diferentes árboles, quizás podamos buscar de diferentes especies, es decir pasar de un olmo, a un arce o un pino. Reconocer la energía de una acacia o cualquiera que tengamos a mano en ese espacio verde que hemos escogido. Con cada uno de ellos quizás podamos sentir variantes en el flujo de la energía en él.
Con sus flujos sentiremos que en nosotros la energía se va a distribuir de forma diferente. Por ejemplo, con un álamo por lo general sentimos que se nos estira la columna o que nos conecta más hacía arriba, a diferencia de un sauce, la energía es más relajante y nos puede generar la sensación de tranquilidad. Algunos pueden ser más activos como es el caso de las coníferas y otros más pasivos como el roble.
Incluso, entre más conscientes somos de las energía de los árboles nos daremos cuenta que existen variaciones de uno a otro, aunque sean de la misma especie. Hasta sentiremos más afinidad con alguno en particular.
Si haces este ejercicio con la compañía de otras personas te darás cuenta que cuando dos personas se conectan a un mismo árbol se pueden sentir variaciones en él y así de a poco entrarás en el mundo emocional de las plantas, que por cierto es muy profundo, incluso más que el de nosotros.
Recuerdo que Siddhartha dijo que "hay que respetar la vida", para mi generar esa conexión con la naturaleza es lo que nos hace realmente respetarla y valorarla.
Trata de ir integrando esta sensación a tu diario vivir, observa que tanto das y recibes en la vida cotidiana, no se trata de hacer un examen para definir cuanto lo haces, sino una remembranza, como ir recapitulando tu vida para reconocer esa sensación en todo el cuerpo.
Para hacer esto puedes recostarte en el pasto (si es que lo hay) con la cabeza hacia arriba, los brazos extendidos hacia los lados y las piernas abiertas. Así acostado ve recordando ese dar y recibir y de a poco ve integrándote a la sensación de la tierra, de ser parte.
En caso de aun tengas mucha resistencia para sentir ese flujo de energía, cosa que suele suceder cuando hemos tenido una enfermedad grave y nuestro cuerpo ha perdido fuerza, o somos un poco rígidos de pensamiento, es necesario ir haciendo pequeños masajes, o sino ejercicios físicos atencionales. Poniendo mucho énfasis en la sensación de cada parte de nosotros al hacerlo y acompasando al mismo tiempo la respiración.
También puedes visitar a alguien que te guíe y descubra porque te cuesta hacer una conexión y te pueda recomendar algún tratamiento en especial para que puedas fluir con más naturalidad.
Es hora de seguir con la aventura con nuestros amigos, los árboles...
Ahora ya no solo usa las manos para conectarte con un árbol, sino que abrázalo, coloca tu pecho directamente sobre él y siente la conexión que se establece contigo. No se trata de un descargar, sino de un compartir.
Cierra tus ojos y lleva tu mirada hacía el pecho, siente en lo profundo lo que te motiva, permite que esa sensación llegue al árbol.
Puedes empezar a sentir calor o incluso puedes sentir una luz dentro del pecho. Esa sensación es lo que buscamos con este ejercicio, aunque no es necesario que todos lo perciban de la misma forma.
Suéltalo pero sigue manteniendo la conexión con él, como si fuera parte de ti. Da un par de pasos para atrás, extiende los brazos hacia los lados y la palma de las manos en dirección del árbol. Si quieres puedes abrir los ojos o puedes mantenerlos cerrados y simplemente siente ese lazo de conexión.
Trata de ir percibiendo su atmósfera, si quieres puedes alejarte de él y volver las veces que necesites para saber diferenciar la sensación que produce a su alrededor. Saliendo y entrando en su campo.
Vayamos a un paso más interesante... ahora si encuentras un árbol que tenga ramas bajas o tienes la suficiente agilidad trata de subirte en él, siente el movimiento de las ramas en tu cuerpo. Por algo se dice que tenemos un pasado animal. 
Bueno en ese estado más allá de la agitación que puede haber en el corazón trata de percibir las emociones internas que se producen estando en ese lugar. Hay una parte allí del niño que aun disfruta de andar colgado entre las ramas.
Inunda todo tu cuerpo en ese estado e incluso deja que alimente tu pensamiento y toda tu consciencia.
Trata de repetir estos ejercicios no solo en un mismo día sino en varios para que puedas familiarizarte con la sensación de conexión antes de seguir con lo que viene.

Bueno espero que estas prácticas les aporten un empezar en el transitar hacía esa sensación de completud y conexión con la Madre Tierra y con Uds. mismos.

Esperamos la la luz de los ancestros guíen tu camino...

martes, 4 de agosto de 2015

El Ahelo (aliento de vida)

Para todos los amigos que nos acompañan en el camino les contaremos un poco más acerca de esta fuerza que describimos muy bien en el Libro Sendero de Vida con las prácticas para poder realizar.

¿Qué es el Ahelo?


Al igual que la respiración es para nosotros un vinculo de vida que nos conecta constantemente con lo externo, el ahelo es ese aliento que ejerce nuestra alma que nos da no solo el ánima, sino esa fuerza que nos envuelve y nos motiva a actuar.

El ahelo es la fuerza misteriosa que nos sustenta de la que somos parte, pero a la vez no podemos retener. Es simplemente una fuerza que nace en nuestro interior como en el de todas las cosas y se emana constantemente.

El aprender a ser conscientes del ahelo en todo momento nos permite estar más atentos y llenos de un regocijo interior, ya que no se necesita hacer nada más que estar para alimentarlo.

Desde la sensación pura del aliento de vida, se pueden realizar estudios y transformaciones conscientes de los aspectos emocionales, las actitudes, el uso del intelecto y el trabajo en grupo. Todas estas facetas al ser comprendidas desde el aliento nos permiten obtener un estado de gracia interna constante.





Todo es Vida y se Comparte por el Aliento

La presencia de si mismo se percibe con claridad cuando prestamos atención a nuestra respiración, cuando inhalamos, expandemos los pulmones, alimentándonos de la misma  fuerza que aviva lo que nos rodea y al exhalar compartimos nuestra individualidad con el resto permitiendo la fusión de nuestro ser.

Cuando lo haces ir y venir al mismo tiempo a ese flujo constante de una manera consciente y al mismo tiempo, más allá de la respiración has avivado el aliento.

Ese aliento es que te hace sentir actividad y luz hasta en las cosas estáticas, sientes su vibración, sientes su alma.

El alma proviene de ese aliento, de ese flujo constante, el que lo tienen todos los seres y nos hace estar interconectados.

Hay miles de maneras de aprender a hacerlo pero la mecánica es una, presta atención a tu cuerpo, pon tu mente en el ahora sintiendo lo que haces con mucha dedicación pero sin esfuerzo. Concéntrate en una parte de ti, sean las manos o los pies, puede ser incluso sintiendo la respiración en la nariz o en el pecho hasta que te conectes con tu propio cuerpo más allá de los conceptos y siente.

Agranda esa sensación hasta que sea un cosquilleo o un peso, y el siguiente paso es llevarlo a dentro de si mismo.

Es importante aprender a habitar en el espacio interno para aprender a hacerlo en el externo. Así quien se conoce puede comprender lo que le rodea y vive con la mente clara.

Una vez conectándose con el interior así como se hace con el cuerpo se produce un flujo el que se aviva primero con la sensación de la respiración y luego nada más percibiéndolo.

Lo importante es alimentarse con él, es como nutrirse de la fuerza que emana de las experiencias, que es la raíz de necesitar un cuerpo. Sino nos alimentamos de ella en vano tenemos uno.

De aquí que hay algunas cosas importantes que nos unen al mundo interno y a si mismo, son aspectos que necesitamos cultivarlos constantemente en todos las esferas donde convivimos.