miércoles, 6 de julio de 2016

La Meditación de los Chamanes




En la sociedad occidental generalmente considera que la meditación es algo muy complicado de efectuar, pero en realidad es sumamente natural tanto que en realidad hasta los animales meditan. Por lo menos esa es la visión que tienen los chamanes sobre este tema.

Su procedencia surgió de observar a los animales acechadores, que pasaban mucho tiempo en una postura, esperando que apareciera su presa y una vez cuando aparecían con fuerza la atrapaban. A diferencia de nosotros en nuestro diario vivir que pasamos en una postura mucho tiempo y nos entumecemos.

¿Cómo se puede llegar a este estado? Digamos que solo gracias a la percepción de la energía y dejarla deslizar naturalmente por el cuerpo.
Es como sentir en el cuerpo el ondeo de las ramas de un árbol mientras los mueve una brisa, o conectarte con la sensación de la tierra colocando las manos en ella. O quizás registrando la fuerza del cielo en el cuerpo mientras vas a conectarte a una montaña.

Digamos que podemos conectarnos con cualquier fuerza de la naturaleza para llegar a ese estado de meditación y una vez aprendiendo lo podemos llevar a nuestras vidas cotidianas, sea manejando un auto o estando frente a una computadora.

Ser parte de donde estamos es la mejor forma de meditar, es la forma de calmar la mente y llegar a estados de plenitud y satisfacción personal.

Una vez que aprendes la dinámica en la meditación que hacemos los chamanes no nos detenemos allí, porque este estado de calma solo es el punto de partida para un mundo profundo de trabajos internos, que van desde la danza o prácticas activas, que permiten explorar y desarrollar las energías del cuerpo para fortalecer nuestra fuerza. Así como para purificar los estados internos como un camino de desarrollo espiritual.

Así que la meditación de los chamanes es tan natural que nos da tiempo de hacer otras cosas con ella, pero lo más importante y es algo que nos tomamos bien en serio lo único que no podemos hacer es suponer. O si suponer... ¿Qué significa esto? Si basamos la práctica en sensaciones concretas lo que tratamos de hacer es no dejar que se pierda esa sensación "concreta de la práctica" entonces no se trata de pensar en respuestas o como puede ser un proceso sino que tratamos de sentirlo y la mente en este caso se vuelve "pasiva". En vez de suponer escucha.

Así que la contemplación es el mejor elemento que usamos para trabajar y desarrollarnos.